La vicepresidenta Sara Duterte desestimó el viernes los recientes cargos por saqueo en su contra relacionados con fondos confidenciales como una 'expedición de pesca' diseñada para desviar las críticas por fallos en el control de inundaciones. Acusó a los críticos de fabricar legitimidad para investigaciones mientras nadie rinde cuentas por otros mal usos de fondos públicos.
La vicepresidenta Sara Duterte respondió a las denuncias de saqueo, soborno, malversación y corrupción presentadas el 12 de diciembre por líderes cívicos e iglesia ante el Ombudsman, alegando mal uso de 612 millones de pesos P en fondos confidenciales de su Oficina de la Vicepresidencia (OVP) y el Departamento de Educación (DepEd).
En su declaración, Duterte describió los cargos como un intento de 'armar cualquier acusación que puedan fabricar solo para crear una apariencia de legitimidad procedimental para una investigación'. Lo vinculó a la pesquisa del comité de la Cámara del año pasado, que calificó de expedición de pesca en busca de motivos para el juicio político, incluyendo falsas afirmaciones de solicitudes de firmas para presupuestos. 'Esto no se trata de buscar la verdad, sino de encubrir el saqueo de las arcas públicas, donde hasta ahora nadie ha sido responsabilizado', dijo, instando a los filipinos a mantener una actitud crítica.
El tema de los fondos confidenciales sustentó una anterior denuncia de impeachment en la Cámara, declarada inconstitucional por la Corte Suprema el pasado julio bajo la regla de prohibición de un año, con una moción de reconsideración pendiente. La sublíder de la Minoría Leila de Lima señaló que los hallazgos del Ombudsman podrían respaldar un nuevo impeachment el próximo año.