La alianza entre Viva Aerobus y Volaris, denominada Grupo Mexicano de Aerolíneas, enfrentaría desafíos regulatorios al concentrar el 69% de los pasajeros de aerolíneas mexicanas. Analistas advierten que esto activaría alertas antimonopolio en México y Estados Unidos. La unión promete sinergias para reducir costos, pero podría afectar la competencia en rutas clave.
La propuesta de alianza entre Viva Aerobus y Volaris busca formar el Grupo Mexicano de Aerolíneas, que concentraría alrededor del 69% del total de pasajeros movilizados por aerolíneas mexicanas, según datos consultados. Esto representaría más del doble de la participación de Aeroméxico y, en el tráfico total desde y hacia México —incluyendo aerolíneas extranjeras—, alcanzaría el 44%. En el mercado binacional México-Estados Unidos, que mueve unos 40 millones de pasajeros anuales, la nueva entidad dominaría cerca del 25%, desplazando a American Airlines, que tiene el 18%.
El anuncio ocurre en medio de tensiones aéreas entre México y Estados Unidos, y bajo escrutinio de autoridades antimonopolio en México, EU, Colombia y otros mercados. Juan Carlos Machorro, experto en Derecho Aéreo de Santamarina y Steta, señaló: “Esto califica como concentración. De entrada, una concentración con este nivel de acumulación de mercado prende los focos rojos en cualquier autoridad antimonopolio”.
Enrique Beltranena, director general de Volaris, enfatizó en una llamada con inversionistas el enfoque en el mercado transfronterizo: “Uno de los objetivos de la alianza es atacar el mercado transfronterizo México-Estados Unidos, que representa unos 40 millones de pasajeros”. Por su parte, Juan Carlos Zuazua, director general de Viva Aerobus, destacó la compatibilidad operativa: “Viva y Volaris operan con un alto grado de compatibilidad en la flota aeroportuaria, la infraestructura, la tecnología, los sistemas de reservas, los proveedores y las capacidades técnicas. Esto genera un potencial sustancial de sinergias y una oportunidad significativa para reducir los costos de propiedad de aeronaves”.
La alianza sumaría más de 250 aviones y prometería tarifas bajas para impulsar el crecimiento en un mercado con baja penetración, como México. Sin embargo, reguladores deben evaluar si esto permite control de precios y debilita el modelo de bajo costo impulsado por la competencia previa entre ambas aerolíneas. Beltranena agregó: “Los precios bajos siguen siendo un motor fundamental del crecimiento del volumen en un mercado de viajes aéreos con poca penetración como México. El crecimiento es el pilar fundamental de nuestra estrategia”.