ZeniMax Online Studios ha sido objeto de otra ronda de despidos, con informes que indican que hasta la mitad del equipo podría haberse visto afectado. Los recortes se producen menos de un año después de las anteriores reducciones en el estudio.
Un informe de Kotaku describió los últimos recortes como brutales. Las fuentes indicaron al medio que la escala de los mismos plantea dudas sobre cómo puede seguir funcionando The Elder Scrolls Online.
La community manager Jessica Folsom publicó una declaración en el foro del juego. En ella se reafirmaba el compromiso con el título y se afirmaba que el equipo sigue centrado en el lanzamiento de la Temporada Uno.
La declaración añadió que la hoja de ruta de actualizaciones más allá de la Temporada Uno cambiará. Un correo electrónico interno justificó los recortes como una medida para mejorar el crecimiento a largo plazo, haciendo hincapié en franquicias importantes como The Elder Scrolls, Fallout, Doom, Quake y Wolfenstein.
Esta es la segunda gran ronda de despidos en menos de un año. Los recortes anteriores, que afectaron a una parte importante del equipo de desarrollo y provocaron la cancelación del Project Blackbird, fueron descritos como inhumanos por uno de los desarrolladores afectados.