La jueza de apelaciones federal Pauline Newman, de 98 años, ha pedido al Tribunal Supremo que la restituya en su cargo tras tres años apartada por dudas sobre su competencia. La jueza del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito Federal alega una falta de debido proceso en la investigación iniciada contra ella en 2023. Su caso pone de manifiesto cuestiones más amplias sobre el envejecimiento en el poder judicial federal.
La jueza Pauline Newman se incorporó al Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito Federal en 1984 y se dio a conocer por su trabajo en derecho de patentes. Ha estado inhabilitada para ver casos desde marzo de 2023, cuando el juez presidente del tribunal inició una investigación sobre su aptitud a los 95 años. Newman rechazó los exámenes realizados por expertos seleccionados por el tribunal y optó por sus propios médicos, quienes la declararon apta para el servicio. Ningún tribunal la ha declarado incompetente, y su abogado, John Vecchione, calificó de injusta su marginación, señalando que jueces involucrados en escándalos han permanecido en el cargo más tiempo a pesar de haber cometido irregularidades. Vecchione declaró: 'La idea de que no es capaz de realizar sus funciones judiciales es un absurdo'.