En su última pieza de opinión, Shalini Langer usa los momos como metáfora para explorar temas de autosacrificio en la vida familiar y las alegrías del indulgencia personal.
Shalini Langer, editora nacional de The Indian Express, comparte una reflexión personal en su columna quincenal 'She Said' titulada 'Un momo para mí', publicada el 1 de febrero de 2026. Describe el amor en la familia como 'guardar el último trozo de momo para tu hijo', señalando a sus dos hijos adultos que buscan ansiosamente las empanadillas desde sus habitaciones. Langer emplea los momos metafóricamente, elogiando su 'translucidez' que 'albergaba tal jugosidad', realzada por 'salsa roja y ardiente' para una experiencia 'de estallido en los oídos duradera'. Esto le recuerda su infancia, cuando las visitas a restaurantes eran raras por falta de dinero, y la familia pedía sopa de tomate '1:2'. Ella y su hermana observaban las migas crujientes de pan de su madre, que compartía por igual, aunque Langer se pregunta ahora si su madre las quería para sí misma. Reflexionando sobre los favoritos de su madre, Langer recuerda su disfrute hipnótico del helado pero admite incertidumbre sobre su comida preferida absoluta. Rara vez recibe comidas cocinadas solo para sus preferencias, priorizando a menudo las necesidades de proteínas de su hijo, los gustos de su hija o las preparaciones apocalípticas de su marido con kebabs caseros. La pieza destaca momentos de indulgencia en solitario, como pedir 'solo para mí' un plato de momos en un cine mientras ve películas con Hugh Grant. En la plaza de comidas, se deleita con elecciones sin restricciones, libre de preocupaciones por calorías o limpieza, aunque se preocupa por perderse opciones mejores, similar a navegar por Netflix. Langer está explorando momos a base de trigo, sándwiches, wraps y brownies, pero a menudo guarda la mitad de un brownie para llevarlo a casa a sus hijos, encontrando satisfacción en el gesto incluso si no se come.