Los auditores estatales han señalado el proyecto de la Nueva Torre de Control Aéreo de Clark, por valor de 290,3 millones de pesos, por extensiones repetidas y aumentos de costes, dejándolo sin finalizar y sin fecha de finalización prevista.
El proyecto de la Nueva Torre de Control Aéreo de Clark, por valor de 290,3 millones de pesos, se adjudicó en enero de 2021 con una previsión de finalización en un año. Un informe de auditoría de 2024 de la Comisión de Auditoría (COA) sobre la Corporación del Aeropuerto Internacional de Clark (CIAC) reveló que ha sido prorrogado seis veces, sumando 930 días al contrato original de 365 días, pero solo está completado al 91% a fecha de 2024. Los costes han aumentado un 22% hasta los 354,41 millones de pesos.
Los auditores atribuyeron los retrasos a una planificación débil de la contratación, un deficiente seguimiento del proyecto y posibles deficiencias en la capacidad del contratista. La ceremonia de colocación de la primera piedra se realizó sin los permisos requeridos de construcción, electrónicos, eléctricos, mecánicos, de fontanería y sanitarios de la Corporación de Desarrollo de Clark (CDC), el regulador de la Zona Franca de Clark. Según el Código Nacional de la Edificación, dichos permisos son obligatorios, con multas de hasta 20.000 pesos o dos años de prisión.
“Solo el 29 de abril de 2024 la CIAC pudo obtener los permisos necesarios de la CDC. La ausencia de permisos necesarios durante el período de construcción plantea serias preocupaciones sobre el cumplimiento regulatorio, la autorización del proyecto y la gestión de riesgos”, indica el informe.
El contratista solicitó la suspensión del límite de altura el 17 de marzo de 2022 —dos meses después de la fecha original de finalización en enero de 2022— después de que la Autoridad de Aviación Civil de Filipinas (CAAP) denegara los permisos por superar el límite de 192 metros, con una elevación superior propuesta de 228,81 metros (exceso de 36,81 metros). Un estudio aeronáutico por valor de 3,9 millones de pesos se presentó a la CAAP el 11 de octubre de 2023, pero el permiso sigue sin emitirse a 31 de diciembre de 2024.
Además, los ascensores instalados no coincidían con la marca facturada; se encontró un Global Fuji (chino) en lugar del especificado Schneider (alemán), aprobado por el entonces presidente de la CIAC durante una inspección el 20 de marzo de 2025.
“Obtener permisos es un requisito fundamental en la industria de la construcción, y el incumplimiento genera dudas sobre la capacidad del contratista para gestionar eficazmente los requisitos regulatorios”, añade el informe, destacando deficiencias en la debida diligencia.