Un análisis genético de 493 tumores de gatos domésticos recolectados en cinco países reveló que los cánceres felinos comparten muchos de los mismos genes impulsores del cáncer observados en personas y perros, incluyendo mutaciones frecuentes en el gen FBXW7 en tumores mamarios felinos, que están vinculadas a peores pronósticos en algunos cánceres de mama humanos. Los resultados fueron publicados en Science.
Un equipo de investigación internacional analizó genéticamente tumores de 493 gatos domésticos, utilizando muestras de tejido que los veterinarios habían recolectado previamente con fines diagnósticos. Según un comunicado de investigación de la Universidad de Guelph recogido por ScienceDaily, las muestras provinieron de gatos en cinco países, y el trabajo representa un primer esfuerzo a gran escala para perfilar la genética del cáncer en gatos domésticos.
Entre los hallazgos, el equipo informó que el gen FBXW7 fue el más alterado frecuentemente en los tumores mamarios felinos, con mutaciones que aparecieron en más de la mitad de los tumores mamarios estudiados. El comunicado señaló que las mutaciones de FBXW7 en el cáncer de mama humano se han asociado con peores resultados clínicos, y afirmó que el patrón observado en los gatos refleja ampliamente ese cuadro clínico humano.
Los investigadores también reportaron similitudes genéticas entre los cánceres felinos y humanos en tipos de tumores que afectan la sangre, los huesos, los pulmones, la piel, el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central, sumándose a la evidencia de que algunas de las mismas vías fundamentales impulsan el cáncer en todas las especies. Los autores indicaron que los resultados podrían ayudar a orientar futuras investigaciones de oncología comparada y, eventualmente, informar estrategias de tratamiento para mascotas y personas.
Por otra parte, el comunicado señaló que las pruebas de laboratorio en el tejido tumoral recolectado sugirieron que algunos medicamentos de quimioterapia parecían funcionar mejor en muestras de tumores mamarios que portaban el gen FBXW7 mutado; una observación que los investigadores describieron como preliminar y limitada a muestras de tejido, no a resultados clínicos en gatos o humanos.