La reforma del DPE, vigente desde el 1 de enero, es menos severa con las viviendas con calefacción eléctrica. Se espera que cerca de 700.000 de los 5,8 millones de propiedades ineficientes desde el punto de vista energético mejoren su calificación. Este cambio está impulsando su comercialización.
El nuevo método de cálculo del DPE, en vigor desde el 1 de enero, suaviza las sanciones para las propiedades que utilizan calefacción eléctrica en comparación con las de gas. Esto permite que muchas viviendas calificadas como F o G, conocidas como coladores energéticos, obtengan al menos una categoría energética superior, y a veces más. De los 5,8 millones de hogares energéticamente ineficientes en Francia, se prevé que alrededor de 700.000 escapen a esta etiqueta debido a este único ajuste, según se ha informado. Las agencias inmobiliarias ya están viendo menos propiedades de clase G puestas a la venta. “Tenemos menos propiedades de clase G a la venta”, señala Julien Tortois, director de las agencias L’Adresse en Pontoise (95) y Courbevoie (92). Esta tendencia está muy extendida y ayuda a la venta de viviendas que antes eran difíciles de vender. La reforma supone un alivio para los propietarios, haciendo que sus inmuebles sean más atractivos en el mercado de la vivienda.