Las acciones de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para fomentar la competencia en el mercado del antiinflamatorio celecoxib resultaron en una caída significativa de precios y ahorros sustanciales para consumidores y el Estado. Entre 2017 y 2024, el precio del medicamento disminuyó un 56% en farmacias y un 97% en servicios de salud, permitiendo la entrada de 11 laboratorios adicionales.
La Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile intervino en el mercado del celecoxib, un medicamento utilizado para tratar inflamación, dolor crónico por artrosis y artritis reumatoide, así como dolor agudo. En 2015, la FNE inició una investigación contra G.D. Searle, filial de Pfizer, por prácticas de 'evergreening', que extendían artificialmente la exclusividad de la patente del fármaco Celebra hasta 2029, bloqueando la entrada de genéricos más baratos.
En 2016, la FNE presentó un requerimiento ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), culminando en un acuerdo conciliatorio. Este obligó a la empresa a otorgar licencias gratuitas a competidores, abstenerse de promover marcas secundarias por dos años, no iniciar acciones legales relacionadas con la patente secundaria, desistir de demandas existentes, terminar contratos onerosos y comunicar el acuerdo a distribuidores y farmacias.
Según el informe de impacto de la FNE, estas medidas transformaron el mercado: el número de laboratorios pasó de uno en 2014 a 12 en 2024. Los precios cayeron un 56% en el canal minorista y un 97% en el institucional, generando ahorros acumulados de US$ 346,6 millones entre 2017 y 2024, equivalentes a US$ 43,3 millones anuales. Si se proyecta hasta 2029, los beneficios ascenderían a US$ 563,2 millones.
El fiscal nacional económico, Jorge Grunberg, destacó que el acuerdo corrigió una distorsión monopólica y consolidó un entorno competitivo. Sin embargo, el informe señala asimetrías de información que complican la elección de opciones económicas por parte de los consumidores. La FNE estima que implementar su recomendación de 2020 de dispensar por defecto el bioequivalente más barato habría añadido US$ 98,5 millones en ahorros. La entidad planea seguir monitoreando el sector farmacéutico por su impacto en presupuestos familiares y el sistema de salud público.