Un grupo de jugadores y activistas se reunió el 11 de mayo frente a la sede de Electronic Arts en Redwood City para expresar su oposición a los recientes despidos de la compañía, las microtransacciones y una adquisición prevista de 55.000 millones de dólares por parte de Arabia Saudí.
La manifestación, organizada por The Players Alliance y retransmitida en directo en Twitch por SlayerKase, contó con un pliego de firmas de 15 metros de largo firmado por más de 70.000 personas. Los participantes portaban pancartas en las que se leía “desarrolladores y jugadores por encima de los inversores” y “no al DLC para la codicia corporativa”, junto con siluetas del CEO de EA, Andrew Wilson, Jared Kushner y el primer ministro saudí, Mohammed bin Salman, representados como jefes de videojuegos. Los fans también lucieron plumbobs al estilo de Los Sims durante el evento.