El Gobierno ha decidido pactar únicamente con los sindicatos UGT y CCOO la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026, tras constatar que no contará con las patronales CEOE y Cepyme. La propuesta de expertos sugiere un incremento del 3,1% si permanece exento de IRPF, elevándolo a 1.221 euros mensuales en 14 pagas, por encima del 60% del salario medio. Este acuerdo busca cubrir la inflación y evitar que las empresas absorban el aumento mediante complementos salariales.
El Gobierno da por perdida a la patronal y pactará con los sindicatos la subida del SMI sin tributación en el IRPF
El Gobierno español ha constatado este martes, en una reunión con los agentes sociales, que no contará con las patronales CEOE y Cepyme para acordar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026. En su lugar, pactará únicamente con los sindicatos UGT y CCOO. El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez-Rey, no ha fijado la posición del Gobierno tras recibir el informe de la comisión de expertos del Ministerio de Trabajo, un documento de 48 páginas.
La propuesta de los expertos recomienda un incremento del 3,1% si el SMI sigue exento de tributación en el IRPF, lo que elevaría el salario a 1.221 euros mensuales en 14 pagas, o un 4,7% si comienza a tributar, hasta 1.240 euros. Fuentes del Ministerio de Hacienda confirman que ampliarán la deducción del IRPF para perceptores del SMI de 340 a 600 euros, permitiendo que los trabajadores se beneficien íntegramente del aumento. Esto repartiría el esfuerzo entre el sector público y las empresas, y lo más probable es que el SMI permanezca exento, situándolo por encima del 60% del salario medio.
España es el único país de la UE que utiliza el 60% del salario medio como referencia para el SMI, alineándose con la Carta Social Europea, aunque la directiva europea pendiente de transposición recomienda el 60% del salario mediano o el 50% del medio, como en Irlanda, Francia, Alemania, Grecia o Bulgaria. Para cumplir estrictamente con el 60%, bastaría un 1,8% si está exento, pero los expertos proponen el 3,1% para cubrir la inflación del 3,1% registrada en octubre de 2025 y mantener el poder adquisitivo. Como señalan en el informe: «La primera de las estimaciones plasmadas recoge, por primera vez, un crecimiento del SMI que queda por debajo del crecimiento de los precios [...] Ello significa que [...] no permitiría mantener el poder adquisitivo del mismo».
El Gobierno reconvocará pronto la mesa de negociación para cerrar el incremento. Paralelamente, preparará una norma para prohibir por primera vez que las empresas compensen o absorban la subida del SMI con complementos salariales, una práctica que permite el Estatuto de los Trabajadores. Esta medida, exigida por los sindicatos, se tramitará por separado —posiblemente con rango de ley— para no retrasar la aprobación del real decreto del SMI antes del 1 de enero de 2026. La patronal considera que este cambio requiere una ley, ya que modifica el articulado actual. Por ejemplo, una empresa podría elevar el salario base de 1.050 euros a 1.134 euros pero reducir un complemento de 200 a 116 euros, neutralizando el aumento para el trabajador.