El equipo más pequeño de la Fórmula 1, Haas, ha superado las expectativas al situarse cuarto en el campeonato de constructores tras las tres primeras carreras de la temporada 2026 bajo la nueva normativa. Los pilotos Oliver Bearman y Esteban Ocon lograron resultados clave en Australia, China y Japón, impulsando al equipo por delante de rivales de la zona media como Red Bull. El director del equipo, Ayao Komatsu, atribuye el éxito a una asignación de recursos enfocada y a una sólida base del monoplaza.
Haas comenzó 2026 como el equipo más pequeño de la parrilla, tras terminar octavo en 2025 en medio de batallas con Racing Bulls, Aston Martin y Sauber. La nueva normativa supuso un gran desafío, especialmente con las complejas unidades de potencia, pero el equipo dio prioridad a los aspectos básicos y a la resolución eficiente de problemas, tal como explicó Komatsu: 'Tienes que priorizar. No puedes pedirle a la gente que haga 10 cosas más sin sacrificar nada'. Sin disponer de un simulador propio hasta mediados de año, Haas confió en su agilidad en pista, recuperándose de un lento inicio en los entrenamientos de Australia para asegurar puntos en circuitos extranjeros y nacionales. Bearman terminó séptimo en Australia y quinto en China, mientras que Ocon sumó un punto en Japón a pesar del accidente de Bearman en esa prueba. Esto situó a Haas por encima de equipos como Williams y Alpine, ambos con motores Mercedes. Komatsu calificó el inicio de 'extremadamente alentador', señalando las características coherentes del VF-26 a pesar de los desafíos de producción. La unidad de potencia de Ferrari, aunque por detrás de Mercedes, demostró ser un apoyo; Bearman comentó que Ferrari se mostró 'increíblemente abierto y de gran ayuda' con las estrategias de despliegue. De cara a Miami, Komatsu advirtió sobre las batallas dependientes del circuito en la ajustada zona media con Alpine, Audi y Racing Bulls, enfatizando la importancia de la preparación y el desarrollo.