Una variante de color del gecko leopardo, común en el comercio de mascotas y que desarrolla frecuentemente tumores agresivos, podría ofrecer a los investigadores una nueva forma de estudiar cómo se forman y propagan los cánceres. Científicos de la Universidad de Nottingham informan que los tumores en la variante llamada "lemon frost" comparten cambios genéticos observados en cánceres humanos.
Un vistoso gecko leopardo conocido en el comercio de mascotas como variante "lemon frost"—criado por su coloración blanca y amarilla—podría convertirse en un modelo útil para el estudio del cáncer, después de que los investigadores descubrieran que sus tumores, que surgen de forma natural, presentan alteraciones genéticas también implicadas en enfermedades humanas.
El estudio, dirigido por la Universidad de Nottingham y publicado en BMC Biology, examinó tumores de geckos "lemon frost" y los comparó con tejido sano de los mismos animales mediante secuenciación del genoma completo. Los investigadores informaron de un conjunto recurrente de cambios genéticos en los tumores, incluyendo genes y vías biológicas que previamente se han relacionado con cánceres en humanos y otros animales.
Según el equipo dirigido por la Universidad de Nottingham, el riesgo de cáncer varía ampliamente entre los reptiles, y la variante "lemon frost" destaca por una alta tasa de tumores: cerca del 80% de los ejemplares desarrollan tumores agresivos. Los científicos señalaron que estos tumores a menudo se propagan a otras partes del cuerpo, haciendo que los animales sean potencialmente valiosos para observar cómo los cánceres se desarrollan y metastatizan en condiciones naturales.
La Dra. Ylenia Chiari, quien dirigió la investigación, afirmó que estudiar especies inusualmente susceptibles al cáncer, junto a aquellas que parecen ser resistentes, podría ayudar a los científicos a identificar estrategias que mejoren la prevención, detección y tratamiento en personas.
Brandon Hastings, investigador doctoral involucrado en el estudio, comentó que el trabajo ilustra el valor de mirar más allá de los modelos de laboratorio tradicionales y adaptar las herramientas analíticas desarrolladas para la genómica del cáncer humano a otros organismos. El Dr. Scott Glaberman, coautor de la Universidad de Birmingham, señaló que los hallazgos también subrayan el valor científico más amplio de la biodiversidad, argumentando que una gama más amplia de especies puede ofrecer pistas relevantes para la salud humana.