Un estudio a largo plazo ha documentado cómo una mayor actividad de los pumas transformó el comportamiento de la fauna y el crecimiento de las plantas en una pequeña reserva suburbana cerca de San Francisco. Los investigadores registraron los cambios mediante cámaras trampa y estudios de vegetación realizados entre 2015 y 2020.
Los pumas aparecieron con mayor frecuencia en las cámaras de seguimiento en la Reserva Biológica Jasper Ridge de Stanford durante el periodo del estudio. La actividad de los ciervos disminuyó drásticamente en comparación con años anteriores, cuando estos grandes felinos apenas se dejaban ver.
Las plantas leñosas preferidas por los ciervos, incluidos los robles jóvenes, mostraron signos claros de recuperación. Los depredadores más pequeños, como los coyotes y los linces rojos, se registraron con menor frecuencia, mientras que la actividad de los zorros aumentó.
Los hallazgos, publicados en Ecology and Evolution, ilustran una cascada trófica en un área de tamaño limitado. El autor principal, Chinmay Sonawane, señaló que tales efectos son posibles cuando las pequeñas reservas se conectan con áreas silvestres más grandes, como las montañas de Santa Cruz.
Los investigadores advierten que algunos cambios de menor nivel también podrían reflejar variaciones en la niebla o la temperatura. La evidencia de los vínculos directos entre los pumas y el comportamiento de los ciervos, coyotes y linces sigue siendo la más sólida.