Nissan está presionando a funcionarios en Washington para bajar los aranceles a vehículos fabricados en México, con el fin de mantener la asequibilidad ante precios récord de autos nuevos. Christian Meunier, presidente de Nissan Americas, enfatizó la necesidad de producir modelos básicos como el Sentra y Kicks en México por costos laborales menores. Los aranceles cuestan a la empresa entre 2500 y 3000 dólares por vehículo.
Nissan aboga por una reducción de aranceles ante la administración Trump, argumentando que es clave para la asequibilidad de sus autos. Los vehículos fabricados en México representaron más de un tercio de las ventas de la marca en Estados Unidos el año pasado, incluyendo el Sentra, Kicks, Versa, Infiniti QX50 y QX55.
Christian Meunier lo explicó en el Foro Automotriz de Nueva York, previo al Salón del Automóvil. "No podríamos fabricar estos coches de gama básica en Estados Unidos al mismo coste, simplemente no podríamos", dijo. "El problema radica en el margen de beneficio".
El Sentra parte de 22.600 dólares y el Kicks de 22.430 dólares, mientras el precio promedio de autos nuevos fue de 49.353 dólares el mes pasado, por debajo del récord de 50.326 dólares en diciembre. Meunier indicó que los legisladores estadounidenses han sido receptivos, pero las negociaciones comerciales con Canadá y México enfrentan obstáculos.
"La asequibilidad es algo que le importa al gobierno, y comprenden nuestras preocupaciones", afirmó Meunier.