El director del equipo Red Bull, Laurent Mekies, afirmó que el equipo no logró colocar el RB22 en la ventana operativa adecuada durante el fin de semana del Gran Premio de Hungría. Max Verstappen terminó segundo, pero expresó su sorpresa por el resultado tras haber luchado con el equilibrio y daños en el monoplaza.
Laurent Mekies declaró tras la carrera que Red Bull no entregó a sus pilotos un coche con el que pudieran atacar. Señaló que el RB22 tuvo un rendimiento peor el viernes y el sábado que el domingo, pero que aun así dejó a los pilotos sin buenas sensaciones.
Verstappen describió su llegada al podio diciendo que estaba sorprendido y se preguntaba cómo había terminado ahí. Destacó los problemas continuos con el sobreviraje y el equilibrio del coche que también habían aparecido durante los entrenamientos.
Mekies comentó que solo Lando Norris fue claramente más rápido que Verstappen en cuanto a ritmo. Añadió que el equipo debe determinar por qué el coche se sitúa al límite de su ventana de rendimiento antes de la próxima carrera en Zandvoort.
Red Bull ocupa el cuarto lugar en el campeonato de constructores, a más de 200 puntos de Mercedes. Mekies elogió las mejoras de McLaren, pero subrayó la necesidad de una mayor consistencia con el paquete actual.