Científicos de la Universidad de Basilea, la ETH de Zúrich y la Agencia Espacial Europea han probado un robot cuadrúpedo equipado con un brazo robótico para explorar superficies planetarias de manera más eficiente. El robot navegó terrenos rocosos de forma autónoma, identificando objetivos y recopilando datos más rápido que los métodos tradicionales guiados por humanos. Los hallazgos, publicados esta semana, sugieren que podría acelerar la prospección de recursos y la búsqueda de señales de vida en la Luna y Marte.
Un equipo de investigadores programó al robot semiautónomo para gestionar la locomoción, la navegación por puntos de referencia, el despliegue de instrumentos y la recopilación de datos sin intervención humana directa. Equipado con una cámara y un espectrómetro para identificar materiales, el robot operó en las instalaciones Marslabor de la Universidad de Basilea en Suiza, que simula condiciones planetarias con paisajes rocosos e iluminación especializada. El dispositivo se desplazó con éxito a múltiples objetivos, como tipos específicos de rocas, y los analizó mediante herramientas montadas en su brazo. Gabriela Ligeza, investigadora de la ESA y coautora del estudio, señaló que el proyecto combinó robótica y geología para visualizar operaciones en la Luna y Marte. Las pruebas demostraron que las misiones con múltiples objetivos tomaban entre 12 y 23 minutos con el robot, en comparación con los 41 minutos que requería la exploración guiada por humanos de alcance similar. Los investigadores destacaron que los robots con patas podrían acceder a paredes escarpadas de cráteres y áreas de difícil alcance, superando las capacidades de los rovers con ruedas, los cuales priorizan la eficiencia energética y se mueven lentamente en terrenos irregulares. Ligeza resaltó el potencial de estos sistemas en las próximas misiones lunares, incluidos los planes de la NASA para una base lunar, donde los robots podrían buscar objetivos científicos mientras los humanos se concentran en otras tareas. La NASA también ha avanzado en la navegación autónoma, utilizando recientemente inteligencia artificial para guiar al rover Perseverance en Marte durante unos 457 metros.