Investigadores de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) han desarrollado la Inteligencia Cinemática, un marco de trabajo que permite a los robots aprender habilidades a partir de una única demostración humana y transferirlas a distintos equipos sin necesidad de reentrenamiento. Este sistema, que no utiliza inteligencia artificial, evita singularidades articulares, lo que garantiza un funcionamiento seguro en diversos diseños de robots. El trabajo se detalla en un artículo publicado en Science Robotics.
Los especialistas en robótica se han enfrentado durante mucho tiempo a desafíos al transferir habilidades aprendidas entre robots con diferentes diseños, como variaciones en la longitud u orientación de las articulaciones. Un equipo dirigido por Sthithpragya Gupta en la EPFL abordó este problema con la Inteligencia Cinemática, que integra las restricciones físicas de un robot —como los límites articulares y las singularidades— directamente en su política de control desde el principio. «Con nuevos diseños llegan diferentes capacidades y limitaciones», afirmó el coautor Durgesh Haribhau Salunkhe. «El problema consiste en adaptarse a estas restricciones y capacidades para replicar fielmente las acciones demostradas por un humano».