Investigadores han descubierto que los radicales de hidrógeno generados por luz ultravioleta intensa pueden degradar los productos químicos permanentes PFAS. El hallazgo, dirigido por un equipo de la Universidad de Aarhus, apunta a una vía potencial para destruir estos contaminantes persistentes en lugar de limitarse a eliminarlos del agua.
Un nuevo estudio muestra que las moléculas de PFAS pueden descomponerse utilizando luz UV de alta energía sin necesidad de añadir productos químicos. Los radicales de hidrógeno, formados a partir del agua bajo una intensa exposición ultravioleta, atacan los fuertes enlaces carbono-flúor de estos compuestos.
El proceso funciona con mayor eficacia a longitudes de onda inferiores a 300 nanómetros. El profesor asociado Zongsu Wei, quien dirigió la investigación, señaló que la identificación de los radicales de hidrógeno proporciona una dirección más clara para el diseño de tecnologías de destrucción eficientes.
Los métodos actuales a menudo filtran los PFAS del agua, pero no los eliminan. El estudio señala que, aunque la degradación sigue siendo lenta y pueden formarse compuestos intermedios, el conocimiento del mecanismo marca un paso importante hacia soluciones escalables.
Los PFAS se han utilizado desde la década de 1940 en productos que incluyen ropa impermeable y espuma contra incendios. Estos persisten en el medio ambiente y se han relacionado con problemas de salud como el cáncer y alteraciones hormonales.