Investigadores de la Universidad de Misuri han desarrollado una cepa modificada de algas que captura microplásticos de agua contaminada mediante la producción de un aceite con aroma a naranja. El proceso también depura aguas residuales y podría apoyar la producción de bioplásticos.
Susie Dai, profesora en la Facultad de Ingeniería, lideró la creación de las algas a través de la ingeniería genética. Las algas producen limoneno, el cual altera su superficie para atraer a los microplásticos hidrofóbicos y formar cúmulos que se hunden, lo que facilita su recolección.