La Asociación Colombiana de Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi) alertó que el adelanto de la jornada nocturna a las 7:00 p.m., vigente desde el 25 de diciembre de 2025, elevará los costos laborales para las mipymes. Según su presidenta, María Elena Ospina Torres, esto amplía los recargos nocturnos y podría impulsar la informalidad en sectores como comercio y turismo. La medida forma parte de la Ley 2466 de 2025, destinada a proteger a los trabajadores.
El cambio en la regulación laboral, introducido por la Ley 2466 de 2025, ha generado preocupación entre las pequeñas y medianas empresas en Colombia. Desde el 25 de diciembre de 2025, la jornada nocturna inicia a las 7:00 p.m., en lugar de las 9:00 p.m. anteriores, extendiendo los recargos salariales hasta las 6:00 a.m. Esta modificación, según María Elena Ospina Torres, presidenta ejecutiva de Acopi, impactará directamente los costos operativos de las mipymes, que representan la mayoría del tejido empresarial del país.
Ospina Torres, en declaraciones a La FM, destacó que sectores con operaciones extendidas sufrirán más, incluyendo el comercio minorista, la gastronomía, bares, turismo, transporte, salud y vigilancia privada. Estos dependen de turnos que ahora incurrirán en mayores pagos por horas extras nocturnas. "En una mipyme no se trata simplemente de cambiar un horario; reorganizar turnos nocturnos es un proceso complejo", afirmó la líder gremial.
Las limitaciones financieras de estas empresas complican la adaptación, ya que no pueden fácilmente contratar personal adicional para mitigar el ajuste. Como resultado, muchas podrían optar por la informalidad para evitar los nuevos gastos, a pesar de que la reforma busca fortalecer la protección laboral. Ospina Torres reconoció el objetivo de mejorar condiciones para los trabajadores, pero advirtió que, combinado con el reciente aumento del salario mínimo y otras obligaciones, podría reducir la formalidad en el empleo.
Además, las mipymes enfrentan desafíos estructurales, como la escasa automatización en el sector manufacturero, lo que agrava la presión económica. Acopi urge una revisión para equilibrar la protección laboral con la viabilidad de las pequeñas empresas.