Un nuevo estudio demuestra que los glaciares de Alaska reaccionan drásticamente a los veranos más cálidos. Los investigadores rastrearon más de 3.000 glaciares mediante satélites de radar y descubrieron que cada aumento de 1 grado Celsius en la temperatura media del verano añade aproximadamente tres semanas a la temporada de deshielo.
La investigación, publicada en npj Climate and Atmospheric Science, se basó en datos de los satélites Sentinel-1 de Europa recopilados entre 2016 y 2024. El radar de apertura sintética permitió realizar un seguimiento continuo durante todo el año de las líneas de nieve y los días de deshielo en todo el estado.
El autor principal, Albin Wells, recién graduado con un doctorado por la Carnegie Mellon University, señaló que las olas de calor breves pueden eliminar hasta un 28 por ciento más de capa de nieve protectora de lo habitual. La ola de calor de 2019 en Alaska, por ejemplo, elevó las líneas de nieve casi 350 pies por encima del promedio.
El coautor Mark Fahnestock, del Instituto Geofísico de la University of Alaska Fairbanks, afirmó que las observaciones por radar proporcionan resultados más consistentes que los métodos ópticos tradicionales. El estudio también reveló que los glaciares costeros experimentan un mayor deshielo en verano y una mayor acumulación en invierno que los del interior.
Wells añadió que las correlaciones de temperatura ayudan a predecir la respuesta de los glaciares ante futuras condiciones climáticas más cálidas.