Bugatti ha restaurado un prototipo de desarrollo temprano del Veyron Super Sport a su condición original de fábrica. El hiperdeportivo, vinculado al modelo que estableció un récord de velocidad para coches de producción de 431 km/h, se sometió a los trabajos en la sede de la compañía en Molsheim, Francia.
Bugatti ha completado la restauración de un prototipo temprano vinculado al Veyron Super Sport, el hiperdeportivo que alcanzó una velocidad máxima de aproximadamente 431 km/h. Este vehículo es un ejemplo temprano del Veyron Grand Sport, la versión descapotable de la icónica gama Veyron. Apareció por primera vez en público en 2008 en el Pebble Beach Concours d’Elegance, donde Bugatti presentó el Grand Sport como una variante convertible. Posteriormente, el prototipo se utilizó en demostraciones y exposiciones en varios eventos automovilísticos internacionales antes de regresar al fabricante, que más tarde lo recompró para su restauración bajo el programa La Maison Pur Sang. Esta iniciativa verifica, restaura y preserva vehículos históricos de Bugatti según sus especificaciones y autenticidad originales de fábrica. Los trabajos se llevaron a cabo en la sede de Bugatti en Molsheim, Francia, donde aún se fabrican hiperdeportivos modernos. El prototipo había acumulado unos 70.000 km de conducción. La restauración incluyó el desmontaje y repintado de todos los paneles de carrocería en el tono naranja original del coche, la renovación de piezas de fibra de carbono para coincidir con su apariencia pública de 2011, y un retrimado completo del interior con cuero negro. Al igual que otros modelos Super Sport, cuenta con un motor W16 de 8 litros con cuatro turbocompresores que produce 1183 CV y 1500 Nm de par motor, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 2,7 segundos. La familia Veyron representa un hito clave en la historia de los hiperdeportivos. Tras la restauración y la verificación de su importancia histórica, el prototipo atrajo el interés de coleccionistas y se vendió rápidamente.