El primer cohete reutilizable de propiedad estatal de China, el Long March 12A, realizó su lanzamiento debut el martes por la mañana, pero falló la recuperación del primer estadio. Esto marca el segundo intento fallido de China este mes para devolver un propulsor de clase orbital a la Tierra, un logro conseguido hasta ahora solo por Estados Unidos.
El programa espacial de China ha encontrado un obstáculo en la tecnología de cohetes reutilizables. El martes, el cohete Long March 12A se lanzó con éxito, pero el proceso de recuperación del primer estadio falló. Se trata del segundo fracaso de este tipo este mes, tras un intento anterior de recuperar un propulsor de clase orbital que también resultó insuficiente.
El Long March 12A es el primer cohete reutilizable de propiedad estatal de China, diseñado para reducir los costos de lanzamiento y aumentar la eficiencia. Sin embargo, los desafíos de recuperación destacan la brecha entre China y Estados Unidos en este campo. Informes indican que este revés sitúa a China unos 10 años por detrás de EE.UU., que ha logrado repetidamente recuperaciones de propulsores, como con el Falcon 9 de SpaceX.
El incidente se produce en medio de una competencia cada vez más intensa entre EE.UU. y China en el espacio. Estados Unidos sigue siendo el único país que ha conseguido retornos de propulsores de clase orbital, y China se esfuerza por ponerse al día para mejorar sus capacidades espaciales. Aunque el lanzamiento en sí tuvo éxito, el fallo en la recuperación podría retrasar la comercialización de los cohetes reutilizables de China.