Damon Hill reflexionó sobre la conquista de su campeonato mundial de pilotos de Fórmula 1 en Suzuka el 13 de octubre de 1996, durante la celebración de Williams en el reciente Gran Premio de Japón. El británico aseguró el título con una ventaja de nueve puntos sobre su compañero de equipo Jacques Villeneuve tras una temporada dominante. Actualmente embajador de Williams, Hill compartió sus recuerdos sobre los nervios, la preparación y la intensidad de aquella carrera.
Hill consiguió su único título mundial de F1 a los 35 años, cobrándose la revancha tras quedarse cerca de lograrlo en 1994 frente a Michael Schumacher. Llegó a Japón tras un segundo puesto en Portugal, necesitando solo no retirarse para ganar el campeonato, mientras que Villeneuve necesitaba la victoria. A pesar de perder su asiento en Williams para 1997, Hill se sentía con el control, describiendo sus nervios previos a la carrera como 'preparación' en lugar de ansiedad. Se apoyó en su experiencia tras cuatro temporadas al más alto nivel, incluida la emotiva campaña de 1994, marcada por la muerte de Ayrton Senna en Imola y el choque con Schumacher en Adelaida. Hill declaró a medios seleccionados, incluido Autosport: 'No podría haber hecho nada más para determinar el resultado'. La noche anterior, los mosquitos le mantuvieron despierto, aumentando la anticipación tras tres semanas de espera desde Estoril. El comentario de Murray Walker capturó el momento: 'Tengo que parar, porque tengo un nudo en la garganta'. Villeneuve logró la pole pero tuvo una mala salida, lo que permitió a Hill ganar la carrera en medio de tensiones internas y juegos mentales de su compañero. Hill elogió a Villeneuve, calificándolo de 'muy buen deportista' por unirse a él a cenar tras la carrera. Ambos son ahora embajadores de Williams; Villeneuve incluso compartió el desayuno con Hill recientemente. Hill destacó los desafíos de Suzuka, desde la curva Dunlop hasta las curvas Degner, y la devoción de los aficionados japoneses. Bajo la dirección del jefe de equipo James Vowles y la nueva propiedad estadounidense, Williams honra su herencia mientras innova.