En un final dramático para su primera victoria en la Fórmula 1 en el Gran Premio de China 2026, Kimi Antonelli de Mercedes sobrevivió a un bloqueo en la vuelta 53 en la curva 14, superando a su compañero de equipo George Russell por 5,515 segundos para un 1-2. El piloto de 19 años lo celebró con un gesto de pulgar hacia arriba, recreando el icónico saludo de Jim Clark en el GP de EE.UU. de 1967, como había prometido.
La victoria de Antonelli en Shanghái -su primer éxito en un Gran Premio y su segundo podio de la joven temporada 2026 después de Australia- le ha aupado a la segunda posición de la clasificación de pilotos, a cuatro puntos de Russell, que se llevó el GP de Australia y el sprint del fin de semana. El W17 de Mercedes ha mostrado una gran adaptación a la nueva normativa, lo que ha propiciado las primeras batallas del debutante. A falta de tres vueltas, Antonelli se bloqueó al entrar en la curva 14, saliéndose brevemente de la pista y recortando su ventaja de nueve a siete segundos en medio de neumáticos gastados y viento de cola. Peter Bonnington, ingeniero de carrera, insistió por radio: "Llevémoslo a casa". En una reflexión posterior a la carrera, Antonelli admitió haber puesto el "piloto automático" después de relajarse: "Frené un poco más tarde, los neumáticos estaban prácticamente acabados... Estaba solo, tranquilo, y cometí un error. Pero ahora puedo decir que ha ido bien y que no volverá a ocurrir. Una lección aprendida". Al cruzar la línea de meta, cumplió una promesa de pretemporada al periodista Roberto Chinchero, imitando el pulgar hacia arriba de Jim Clark en el GP de Estados Unidos de 1967, ganado a pesar de que la suspensión del Lotus 49 de Clark fallaba. ¿Lo has visto? Pensabas que me había olvidado, ¿verdad? se rió Antonelli. 'Cumplí mi palabra, y ahora podemos decirlo... fue un buen presagio'. Este artículo complementa nuestro reportaje principal sobre la carrera del GP de China de 2026, destacando el drama personal que se esconde tras el triunfo de Antonelli en medio de una competición muy reñida.