Kimi Antonelli se alzó con la victoria en el Gran Premio de Japón de Fórmula 1 este domingo, situándose como líder del campeonato tras conseguir su segundo triunfo consecutivo. El piloto de Mercedes partió desde la pole position, pero cayó hasta el sexto lugar debido a un patinazo en la salida. El propio piloto reconoció que la aparición del coche de seguridad en un momento oportuno favoreció su remontada.
Antonelli, el piloto de Mercedes de 19 años, admitió que su mala salida en Suzuka fue completamente culpa suya. Explicó que soltó el embrague demasiado rápido, agravado por la baja temperatura de los neumáticos, lo que provocó un patinazo excesivo al arrancar. A pesar de esto, la entrada del coche de seguridad en la vuelta 23 le permitió recuperar posiciones y demostrar un ritmo de carrera sólido para lograr la victoria, lo que le ha catapultado a lo más alto de la clasificación de la F1 en 2026. Este incidente se suma a problemas similares en la salida en Melbourne, donde cayó de la segunda a la séptima posición, y en Shanghái, incluyendo las derrotas en la carrera al sprint y en la carrera principal frente a Lewis Hamilton. Antonelli declaró: “Es un área en la que necesito trabajar mucho, porque definitivamente no es lo suficientemente bueno y me estoy complicando la vida innecesariamente”. Añadió que la sincronización del coche de seguridad fue afortunada, pero que su ritmo posterior fue muy fuerte. El director del equipo Mercedes, Toto Wolff, restó importancia a la culpa, bromeando con que los pilotos más jóvenes necesitan lecciones de control de embrague tras haber aprendido a conducir con automáticos. Wolff señaló que el equipo en general ha tenido dificultades en las salidas, incluyendo a su compañero George Russell, quien perdió cinco posiciones en las primeras vueltas esta temporada, y destacó los desafíos derivados de la normativa de 2026 sin el MGU-H, que requiere mayores revoluciones para acelerar el turbo mientras se gestiona la potencia de la batería.