El análisis genético de restos del asentamiento de Shimao, de 4.000 años de antigüedad en el norte de China, muestra que la mayoría de los residentes descendían de comunidades agrícolas locales. El estudio también encontró evidencia de una organización familiar patrilineal y que los sacrificios humanos cerca de la Puerta Este eran en su mayoría varones.
Investigadores dirigidos por la profesora Qiaomei Fu analizaron el ADN nuclear de 169 muestras antiguas en Shimao y sitios cercanos. El asentamiento, construido hace entre 4.200 y 3.700 años en la provincia de Shaanxi, cubría cuatro kilómetros cuadrados y contaba con sistemas sociales organizados con actividad ritual. Los genomas indican continuidad con las poblaciones del río Amarillo de un milenio anterior, junto con vínculos con grupos de la estepa y del sur. Los linajes familiares que abarcan hasta cuatro generaciones apuntan a una descendencia patrilineal y patrones de residencia patrilocal. Los restos de sacrificios cerca de la Puerta Este eran predominantemente masculinos, lo que refuta suposiciones anteriores de que la mayoría de las víctimas eran mujeres. Los sacrificios femeninos aparecieron en cambio en áreas de cementerios de élite, lo que sugiere que los rituales estaban divididos por género y ubicación. Los hallazgos, publicados en Nature, ofrecen la primera evidencia genética directa de las prácticas de herencia en el sitio y su papel en la formación temprana del estado en Asia Oriental.