La Comisión Europea ha declinado proponer una legislación que exija a las compañías de videojuegos mantener los títulos en línea jugables una vez que finalice su soporte comercial. La decisión se produce tras las audiencias sobre la iniciativa ciudadana Stop Killing Games. Los organizadores afirman que el movimiento continuará a través de otros canales.
La Comisión declaró que no puede introducir una obligación legal para que los videojuegos sigan siendo jugables después de que cese su provisión comercial. Citó las leyes de derechos de autor y de protección al consumidor de la UE como protecciones suficientes. El organismo también señaló que los proveedores deben informar a los consumidores sobre la duración del contrato y las condiciones de terminación antes de la suscripción.
En respuesta, la Comisión planea mantener conversaciones con la industria de los videojuegos y los grupos de consumidores para crear un código de conducta sobre la gestión del fin de los juegos de servicio en vivo. También promoverá el conocimiento de los derechos actuales de los consumidores para fomentar una mayor longevidad de los juegos.
Ross Scott, fundador de Stop Killing Games, describió el resultado como esperado durante una conferencia de prensa transmitida en vivo. Afirmó que el grupo buscará enmiendas a la Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act), citando el apoyo mayoritario en el Parlamento. Scott añadió que el movimiento sigue activo fuera de Europa, señalando una votación reciente sobre la Ley Protect Our Games en California.