Los antiguos ejecutivos de PlayStation y Sega, Shawn Layden y Peter Moore, señalan que los fabricantes de consolas deben innovar para justificar el aumento de los precios del hardware, impulsado por la demanda de chips de IA.
Layden y Moore, en entrevistas recientes, destacaron cómo el costo de fabricación de las consolas está aumentando considerablemente debido a que las empresas de IA están absorbiendo el suministro de chips.
Layden advirtió que una consola de 1.000 dólares frenaría su adopción, especialmente al haber pocos juegos disponibles en el lanzamiento. Argumentó que el software debe cambiar, señalando que la variedad de juegos se está limitando a categorías familiares como los títulos de zombis o soldados espaciales.
Moore afirmó que es poco probable que las empresas de hardware obtengan beneficios de las consolas por sí mismas, por lo que podrían explorar paquetes de servicios o abandonar el hardware dedicado si la tecnología permite la transmisión directa a televisores.
Layden también expresó su esperanza de que Xbox recupere su ventaja competitiva, recordando la emoción de las rivalidades entre plataformas del pasado con PlayStation.