Cincuenta años después de la Ley del Sistema de Trabajo Forzado (Abolición) de 1976, solo alrededor de 3 lakh personas han sido rehabilitadas, a pesar de la explotación persistente en sectores informales. La Dra. Tina Kuriakose Jacob destaca barreras estructurales, vulnerabilidades basadas en castas y lagunas en el sistema de justicia. Discute solapamientos con nuevas leyes como el Bharatiya Nyaya Sanhita, enfatizando la necesidad de una mejor implementación.
La Ley del Sistema de Trabajo Forzado (Abolición), promulgada el 9 de febrero de 1976, buscó poner fin a prácticas explotadoras arraigadas en deudas y costumbres. Sin embargo, como explica la Dra. Tina Kuriakose Jacob en una entrevista, el problema persiste debido a la vasta economía informal de India, donde más del 90% de la fuerza laboral opera sin contratos ni supervisión. 'Más del 90 por ciento de las víctimas de trabajo forzado que han sido liberadas y rehabilitadas pertenecen a la comunidad SC/ST', señala, apuntando a la marginación socioeconómica, la angustia agraria y las deudas familiares como factores impulsores clave. Individuos vulnerables, a menudo de entornos con baja alfabetización, son atraídos por intermediarios con falsas promesas de empleos urbanos, solo para enfrentar trabajo forzado en sectores como hornos de ladrillos, agricultura y textiles. Un ejemplo conmovedor es un niño de 15 años de Bihar que perdió un brazo en un accidente con una máquina cortadora de paja después de ser traficado a una granja lechera; la Comisión Nacional de Derechos Humanos tomó conocimiento de oficio, pero la justicia sigue siendo esquiva. La Dra. Jacob argumenta que la falta de enfoque centrado en la víctima en el sistema de justicia agrava el problema. Las tasas de condena bajo la Ley son bajas—a pesar de un 76% reportado en datos recientes del NCRB para juicios completados—debido a intimidación, investigaciones débiles y demoras de siete a ocho años. El Procedimiento Operativo Estándar de 2017 detalla el rescate y rehabilitación, incluyendo 30.000 rupias de ayuda inmediata por víctima y acceso a esquemas para vivienda y habilidades, pero la implementación es inconsistente. Respecto a la Sección 143 del Bharatiya Nyaya Sanhita sobre tráfico de personas, ve no dilución sino complementariedad: la Ley se centra en liberación y rehab, mientras BNS apunta a redes de crimen organizado. Sobre trabajadores de plataformas, potencialmente 2,34 crore para 2030, insta a examinar condiciones laborales sin apresurarse a etiquetarlos como trabajo forzado. En última instancia, la Dra. Jacob enfatiza hacer cumplir las leyes existentes mediante formación, coordinación y recursos, en lugar de nueva legislación. 'La rehabilitación oportuna y efectiva... es crítica para prevenir el reesclavamiento', eco de precedentes de la Corte Suprema.