En medio de una escasez nacional de conductores en Japón, grandes empresas como Toyota y NTT Docomo están acelerando los esfuerzos para introducir conducción autónoma en rutas locales de autobuses públicos. La tecnología también se está desarrollando para servicios de lanzadera en eventos y instalaciones de ocio. Lograr la autonomía de Nivel 4 —conducción completamente no tripulada en ciertas condiciones— depende de sólidas medidas de seguridad y reducciones de costos.
Japón enfrenta una grave escasez nacional de conductores debido a su población envejecida. En respuesta, fabricantes de automóviles como Toyota, gigantes de las telecomunicaciones como NTT Docomo y startups están intensificando los esfuerzos para implementar conducción autónoma en rutas locales de autobuses públicos.