Elon Musk ha revelado prototipos del robotaxi y robovan autónomos de Tesla, avanzando en la visión de la compañía para el transporte autónomo. Los vehículos cuentan con diseños sin volantes ni pedales, impulsados por el software Full Self-Driving de Tesla. Esta presentación resalta el impulso de Tesla hacia una red de robotaxis donde los vehículos pueden operar de manera independiente.
Elon Musk presentó prototipos del robotaxi y robovan de Tesla el 22 de febrero de 2026, mostrando un giro hacia la movilidad totalmente autónoma. El robotaxi adopta un diseño inspirado en el Cybertruck con líneas afiladas, sin asas de puerta visibles ni espejos, y un interior minimalista enfocado en la comodidad de los pasajeros. Carece de controles tradicionales como volante y pedales, lo que enfatiza su operación completamente autónoma. El prototipo de robovan sugiere una forma utilitaria adecuada para múltiples pasajeros o carga, ampliando sus aplicaciones a transbordadores y entregas de mercancías. Estos prototipos dependen de la tecnología Full Self-Driving (FSD) de Tesla, que utiliza cámaras para una vista de 360 grados y redes neuronales entrenadas con miles de millones de millas de datos de conducción. El sistema busca manejar la navegación urbana compleja sin intervención humana, con el objetivo de alcanzar la autonomía de nivel 5. Musk imagina una Robotaxi Network donde los propietarios de Tesla pueden añadir sus vehículos para generar ingresos cuando no los usan, haciendo potencialmente el transporte más barato que caminar. Tesla está probando servicios de robotaxi en Austin, Texas, y el Área de la Bahía, California, con planes para eliminar los monitores de seguridad y expandirse a siete ciudades adicionales de EE.UU. a principios de 2026. Se prevé un lanzamiento completo en EE.UU. para 2028. Mientras tanto, la compañía enfrenta desafíos en el sector automovilístico, con entregas esperadas que caen a 1,56 millones de vehículos en 2026 desde 1,64 millones en 2025, debido a la expiración del crédito fiscal para vehículos eléctricos en EE.UU. y la competencia europea. Los obstáculos regulatorios incluyen una decisión judicial en California que impone una suspensión de 30 días por reclamaciones sobre Autopilot. Este desarrollo subraya la transición de Tesla de fabricante de automóviles a entidad centrada en IA, con el robotaxi valorado en 120 dólares por acción en estimaciones de valor razonable.