El piloto de Aston Martin, Lance Stroll, atribuyó su choque en el Gran Premio de Mónaco a los problemas persistentes con la unidad de potencia de Honda. El incidente puso fin a su carrera en la vuelta 57.
Stroll rodaba en decimosexta posición cuando siguió recto en la curva Antoine Noghes y golpeó la barrera TecPro. Describió problemas de freno motor que habían persistido durante toda la temporada y que afectaban a varias curvas. En esa curva y vuelta en concreto, simplemente me empujó contra el muro, como si el pedal del acelerador estuviera abierto al 50%, declaró Stroll tras la carrera. Rechazó las sugerencias de que el deterioro del asfalto hubiera tenido algo que ver. El embajador del equipo, Pedro de la Rosa, ofreció un enfoque distinto al señalar que ambos pilotos forzaron al máximo a pesar de las inconsistencias en la fase de deceleración. Afirmó que el análisis del problema continúa y que se están preparando soluciones para la próxima carrera. Fernando Alonso había planteado preocupaciones similares a principios del fin de semana tras perder el control en los entrenamientos.