Una nueva investigación muestra que la pérdida de células grasas funcionales, en lugar del simple exceso de grasa, puede provocar diabetes y otros trastornos metabólicos. Los científicos estudiaron una afección genética poco común para revelar cómo el tejido adiposo dañado altera el metabolismo.
Investigadores de la Universidad de Michigan examinaron la lipodistrofia parcial familiar tipo 2, una afección que provoca una pérdida anormal de grasa. Crearon un modelo de ratón desactivando el gen lamin A/C en las células grasas, igualando la mutación encontrada en los pacientes.
El estudio encontró que las células grasas afectadas perdían su capacidad de almacenar lípidos, entraban en un estado proinflamatorio y sufrían un fallo mitocondrial. Estos cambios provocaron que el tejido se volviera poco saludable y finalmente desapareciera.
"Esto subraya realmente la importancia de las grasas saludables para mantener el metabolismo intacto y funcional", afirmó Elif Oral. Los hallazgos se publicaron en el Journal of Clinical Investigation en 2025.
El trabajo destaca a las células grasas como actores clave en el control del azúcar en sangre y sugiere nuevas dianas para proteger el tejido adiposo en enfermedades metabólicas.