Investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias han identificado una proteína que influye en cómo las células gestionan la grasa y la energía. La desactivación de esta proteína, conocida como MTCH2 o Mitch, aumentó el consumo de grasas y redujo la formación de nuevas células adiposas en experimentos con células humanas. El trabajo se basa en hallazgos previos realizados en ratones.
Científicos dirigidos por el profesor Atan Gross y la estudiante de doctorado Sabita Chourasia eliminaron la proteína Mitch de células humanas utilizando técnicas genéticas. Esto provocó que las mitocondrias se fragmentaran, haciendo que la producción de energía fuera menos eficiente y obligando a las células a quemar más grasas, carbohidratos y aminoácidos como combustible.
El estudio, publicado en el EMBO Journal en 2025, también demostró que las células progenitoras carentes de Mitch tenían dificultades para desarrollarse y convertirse en células maduras de almacenamiento de grasa. Los investigadores observaron una reducción en la expresión génica y una escasez de energía que dificultó la síntesis de grasa.
Experimentos previos en ratones ya habían demostrado que los animales sin Mitch ganaban menos peso, desarrollaban más fibras musculares relacionadas con la resistencia y mostraban resistencia a la obesidad. Los resultados en células humanas sugieren que Mitch regula si la grasa se almacena o se utiliza como energía.
La investigación contó con la colaboración de expertos de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Texas en San Antonio. El trabajo apunta a una posible vía para futuros estudios sobre la obesidad, aunque todavía no se ha desarrollado ningún tratamiento.