Investigadores de la Universidad de Calgary están estudiando si dosis altas de vitamina B3 (niacina) pueden mejorar los resultados de los pacientes con glioblastoma recién diagnosticado cuando se añaden al tratamiento estándar. Un análisis provisional de 24 pacientes halló una tasa de supervivencia sin progresión a los seis meses superior a la esperada, aunque los investigadores subrayan que los resultados son preliminares y requieren un control de seguridad continuo.
Investigadores de la Universidad de Calgary, dirigidos por la Dra. Gloria Roldan Urgoiti y el Dr. V. Wee Yong, están llevando a cabo un ensayo clínico de fase I-II para evaluar la niacina de liberación controlada junto con el tratamiento estándar para el glioblastoma recién diagnosticado.
La hipótesis de los investigadores es que el glioblastoma puede suprimir la actividad inmunitaria y que la niacina podría ayudar a restaurar la función de las células inmunitarias debilitadas, mejorando potencialmente la capacidad del sistema inmunitario para atacar las células tumorales. En el comunicado de ScienceDaily, Yong describió la niacina como un compuesto que "rejuvenece las células inmunitarias" para que puedan "atacar y matar las células cancerosas".
El ensayo está diseñado para identificar la dosis máxima segura y evaluar el beneficio potencial cuando la niacina se combina con la quimioterapia y la radioterapia estándar. Los investigadores establecieron un punto de referencia previo al estudio: si la supervivencia sin progresión a los seis meses no mejoraba al menos 20 puntos porcentuales en comparación con estudios anteriores, el ensayo se detendría.
En los primeros hallazgos con 24 pacientes, el 82% no mostró signos de progresión de la enfermedad a los seis meses, lo que supone una mejora de 28 puntos porcentuales en comparación con estudios anteriores. El equipo señaló que los hallazgos son alentadores, pero enfatizaron que las dosis altas de vitaminas, incluida la niacina, pueden ser tóxicas y solo deben usarse bajo estricta supervisión médica.
Uno de los participantes, Edward (Ed) Waldner, dijo que se unió al estudio después de la cirugía y que participar le ayudó mentalmente "porque lo estamos intentando". También mencionó que se ha sentido bien y que los escaneos de seguimiento han demostrado que su condición permanece "estable".
Los resultados provisionales se publicaron en el Journal of Neuro-Oncology en 2025. El estudio continúa y el equipo espera completar el análisis final tras reclutar a 48 participantes para finales de 2026 o principios de 2027.