El Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Filipinas ha detectado niveles elevados de yodo-129, un isótopo que indica actividad nuclear, en muestras de agua de mar del mar de Filipinas Occidental. Estos niveles son más altos que en cualquier otra parte del país, a pesar de que Filipinas no cuenta con plantas de energía nuclear activas ni programas de armas. Los hallazgos provienen del análisis de 119 muestras de agua de mar de diversos sitios.
Investigadores del Instituto de Investigación Nuclear de Filipinas del Departamento de Ciencia y Tecnología, el Laboratorio de Oceanografía Geológica del MSI de la UP y la Universidad de Tokio llevaron a cabo el estudio. Encontraron que los niveles de yodo-129 en el mar de Filipinas Occidental son 1,5 a 1,7 veces más altos que en otros sitios de muestreo, incluyendo el Alzamiento Filipino, el mar de Joló y varias partes del archipiélago. El equipo rastreó la probable fuente hasta el mar Amarillo, lo que coincide con recientes estudios chinos que vinculan el yodo-129 allí con pruebas de armas nucleares de hace décadas y instalaciones europeas de reprocesamiento de combustible nuclear. Estas actividades liberaron el isótopo en suelos y ríos del noreste de China. Podría haber llegado a las aguas filipinas a través de sistemas de circulación oceánica, como la Corriente Costera del mar Amarillo y la Corriente Costera China, aunque se requiere más modelado oceanográfico para confirmar las vías de transporte. Aunque el yodo-129 es radiactivo, los investigadores enfatizaron que los niveles actuales en el mar de Filipinas Occidental no representan una amenaza para la salud humana o el medio ambiente. Destacaron la importancia de mejorar el monitoreo y la regulación de materiales radiactivos, particularmente aquellos que cruzan fronteras nacionales. La investigación fue financiada por el DOST-Consejo Nacional de Investigación de Filipinas y el DOST-Consejo Filipino de Investigación Agrícola y de Recursos y Desarrollo.