Científicos han determinado que un raro meteorito de tipo condrita CO impactó la Tierra hace 66 millones de años, provocando la extinción masiva que eliminó a los dinosaurios no aviares.
Investigadores de la Universidad de Columbia Británica, París, Bruselas y Viena llegaron a esta conclusión mediante el análisis de isótopos de níquel en una capa global de arcilla depositada tras el impacto del Cretácico-Paleógeno. Su estudio, publicado en Science Advances, muestra que el impactor pertenecía a una clase poco común de condrita carbonácea con niveles bajos de azufre y otros elementos volátiles.
El Dr. Philippe Claeys señaló que tales meteoritos contienen mucho menos azufre que las muestras típicas encontradas en la Tierra. Esta evidencia apunta a los finos escombros expulsados a la atmósfera como la causa principal del enfriamiento global, en lugar del azufre liberado por el propio asteroide.
El proyectil medía de 10 a 15 kilómetros de ancho y golpeó a aproximadamente 64.000 kilómetros por hora, formando el cráter de Chicxulub bajo la península de Yucatán en México. Las condritas carbonáceas representan solo alrededor del cinco por ciento de los meteoritos recuperados en la Tierra, y las condritas CO constituyen una fracción aún menor.
Los hallazgos indican que el objeto probablemente se originó en una región exterior distante del sistema solar o en el cinturón de asteroides cerca de Júpiter.