Investigadores del Cold Spring Harbor Laboratory informan sobre un circuito de retroalimentación que involucra a las proteínas MYRF-1 y LIN-42, el cual regula los impulsos de actividad genética en todo el organismo que ayudan al gusano redondo C. elegans a completar sus etapas larvarias.
Investigadores del Cold Spring Harbor Laboratory afirman haber identificado lo que parece ser un mecanismo central de temporización del desarrollo en el pequeño gusano redondo Caenorhabditis elegans, lo que ayuda a explicar cómo el animal progresa a través de una secuencia precisa de etapas de crecimiento. Según el equipo, dos proteínas (MYRF-1 y LIN-42) forman un circuito de retroalimentación que controla el tiempo y la duración de pulsos repetidos de expresión genética que ocurren a medida que el gusano se desarrolla. En su informe, estos pulsos ocurren en una secuencia ordenada y corresponden a las cuatro etapas larvarias del animal. "Es como un trinquete. Enciende y apaga genes varias veces durante el desarrollo, pero, en última instancia, solo avanza en una dirección", afirmó el profesor Christopher M. Hammell en un comunicado del Cold Spring Harbor Laboratory. Los investigadores informaron que interrumpir la función de MYRF-1 detiene la progresión del desarrollo, lo que es consistente con la idea de que el circuito es necesario para que el programa por etapas se ejecute. También señalaron que su trabajo representa el primer ejemplo de un "reloj biológico" no repetitivo de este tipo, diseñado para coordinar una serie finita y unidireccional de eventos de desarrollo en lugar de un ritmo cíclico sin fin. El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los investigadores explicaron que combinaron experimentos de biología molecular con enfoques de secuenciación y utilizaron el sistema de predicción de estructuras proteicas AlphaFold para ayudar a caracterizar cómo interactúan los componentes del circuito. Aunque el trabajo se realizó en un gusano, los autores argumentan que identificar un mecanismo que vincule las señales de "identidad" temporal con los puntos de control del desarrollo podría ayudar a los investigadores a comprender cómo fallan los sistemas de temporización en otros organismos, un enfoque que, según dicen, puede ser relevante para entender algunos trastornos relacionados con el crecimiento y el desarrollo.