La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que no se cobrará el impuesto del 8% a los videojuegos violentos aprobado en la Ley de Ingresos de 2026, debido a las complicaciones para clasificar su contenido. En su lugar, se impulsarán campañas educativas sobre los efectos de estos juegos en jóvenes y adolescentes. Esta decisión llega en un contexto de auge en las ventas de videojuegos durante la temporada navideña.
En su conferencia matutina del 24 de diciembre de 2025 en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que la medida fiscal presenta 'muchas complicaciones' para determinar qué juegos califican como violentos. 'Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no, entonces, cómo le vas a poner un impuesto, quién va a determinar esa circunstancia', afirmó la mandataria. El impuesto, aprobado por el Congreso en noviembre pasado como parte del Paquete Económico 2026, buscaba desalentar el consumo de estos contenidos y recaudar fondos contra la violencia, pero entraría en vigor el 1 de enero de 2026.
Sheinbaum indicó que, en vez de gravar las ventas, el gobierno optará por campañas orientadas a la 'construcción de la paz y las adicciones'. 'Muchos de esos juegos son en línea y generan una adicción al videojuego, que cuesta dinero y además promueve conductas de violencia', agregó. El secretario de Salud, David Kershenobich, respaldó la decisión al destacar el crecimiento de la violencia en videojuegos y su vínculo con otras adicciones, como alcohol y drogas, según la Encuesta Nacional de Consumo. 'Es un fenómeno nuevo... tenemos que analizar con mucho cuidado el contenido de los videojuegos', señaló.
La medida había sido impulsada en un mercado en expansión: según el estudio Santa Claus Digital 2025 de The CIU, las ventas de videojuegos en el cuarto trimestre crecen hasta 90%, concentrando el 37-38% de las ventas tecnológicas con ingresos de 16,394 millones de pesos. Analistas como Fabrizio Vargas de The CIU subrayan que la Navidad es el 'momento en que se concentra la mayor parte del gasto' en este sector. Precios de consolas subieron un 11% en promedio el último año, con alzas de hasta 70% en Nintendo Switch 2, pero el impacto del impuesto sería limitado, según David Santiváñez Antúñez de GameMetron, ya que gamers buscan ofertas internacionales.
Reacciones políticas incluyeron el apoyo de Ricardo Monreal, líder de Morena en Diputados, quien espera una iniciativa de reforma de Hacienda para modificar la ley en febrero de 2026. La diputada Laura Ballesteros de Movimiento Ciudadano celebró la reversión como corrección de un 'error' que criminalizaba a la comunidad gamer mexicana, una potencia en América Latina.