Los directores de equipo de Fórmula 1 esperan que el Gran Premio de Miami marque el inicio de una nueva etapa en el campeonato, con importantes mejoras en los monoplazas de los principales competidores. La carrera, que se celebrará el primer fin de semana de mayo, llega tras la cancelación de las pruebas de abril en Baréin y Arabia Saudí debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Los líderes de Ferrari, Mercedes, McLaren y Red Bull destacaron el intenso esfuerzo de desarrollo previo al encuentro en Florida.
El jefe de equipo de Ferrari, Fred Vasseur, describió el próximo Gran Premio de Miami como el comienzo de un 'nuevo campeonato'. En declaraciones a Sky Italia tras el Gran Premio de Japón, Vasseur afirmó que los equipos 'se esforzarán al máximo' para introducir mejoras significativas, habiéndose contenido tras la carrera de Australia y contando con tiempo adicional debido a las cancelaciones en Oriente Medio. 'Todos llevarán actualizaciones a Miami', señaló, subrayando la necesidad de mantenerse cerca de Mercedes en la clasificación. Ferrari planea un paquete importante, basándose en innovaciones iniciales como el alerón trasero giratorio probado en Japón. El jefe de Mercedes, Toto Wolff, coincidió al definir Miami como un 'reinicio'. En comentarios realizados a Motorsport.com en Suzuka, Wolff calificó la perspectiva como emocionante y señaló que los pilotos están aprendiendo a optimizar los nuevos sistemas de 2026. Reconoció la ventaja inicial de Mercedes, pero advirtió que sus rivales reducirán distancias con sus mejoras. McLaren, los actuales campeones, ha planificado desde hace tiempo mejoras para Miami, recordando su recuperación allí en 2023. El director del equipo, Andrea Stella, hablando desde China, espera mejoras significativas pero prevé que todos los equipos avancen. Red Bull, que lucha con los problemas de manejo de su RB22 evidenciados en Japón, ve esperanza en este parón. El jefe de equipo, Laurent Mekies, expresó su confianza en que el análisis de datos conduzca a avances en Miami, aunque advirtió que no se deben esperar milagros.