Los pilotos de Fórmula 1 se unieron para presionar a favor de cambios en el reglamento de 2026, presentados antes del Gran Premio de Miami. Los ajustes abordan preocupaciones de seguridad relacionadas con las altas velocidades de cierre, la gestión de energía en clasificación, las salidas de carrera y el rendimiento en condiciones de mojado. La respuesta de los pilotos ha sido mayoritariamente positiva, considerándolos un paso adelante.
Los 22 pilotos de Fórmula 1 se alinearon durante las conversaciones con la FIA y la Formula One Management durante el descanso de cinco semanas entre los Grandes Premios de Japón y Miami. El piloto de Williams, Alex Albon, reveló que el grupo abogó por ajustes para crear un margen de seguridad en las velocidades de cierre, tras el accidente de 50G de Oliver Bearman en Japón. Los cambios buscan fomentar el respeto mutuo en pista sin excesivo control, señaló Albon: "No queremos que la FIA nos controle en exceso; como pilotos, solo queremos respetarnos unos a otros primero". Los pilotos utilizaron un grupo de WhatsApp para coordinarse, con un apoyo unánime destacado por Valtteri Bottas de Cadillac y Oliver Bearman de Haas, quien elogió las salidas automatizadas en vueltas de clasificación que simplifican la gestión de energía basándose únicamente en la presión del acelerador. Bearman añadió: "Ahora está automatizado, lo que simplifica las cosas para nosotros". Los ajustes específicos incluyen reducir el límite de recuperación de energía en clasificación de 8MJ a 7MJ, aumentar el límite de 'super clipping' a 350kW e introducir la 'detección de salida a baja potencia' que activa el despliegue del MGU-K para arranques lentos. En condiciones de seco, la eficacia del modo 'boost' se limita por debajo de 150kW y, en condiciones de mojado con poco agarre—previstas para la carrera del domingo en Miami—, el modo 'boost' se prohíbe por completo para reducir las diferencias de velocidad y los riesgos de sobreviraje por alto par motor. Max Verstappen, de Red Bull, calificó los cambios como "solo un pequeño retoque", pero celebró la inclusión de los pilotos en las conversaciones con la FIA y el CEO de la F1, Stefano Domenicali: "Ojalá este sea un punto de partida para el futuro". Lance Stroll, de Aston Martin, consideró que la F1 sigue estando "a años luz" de los coches adecuados, citando la nostalgia por las eras de los ágiles motores V8 y V10, mientras que Charles Leclerc, de Ferrari, aprobó el enfoque mesurado: "Se trata de no reaccionar de forma exagerada". La mayoría de los pilotos, incluidos Pierre Gasly de Alpine y George Russell de Mercedes, lo ven como un progreso hacia un automovilismo más instintivo, siendo posibles más cambios tras la revisión de datos. La FIA enfatizó que estas evoluciones priorizan la seguridad y el espectáculo sin causar mayores interrupciones.