La Fórmula 1 ha introducido cambios en su normativa de unidades de potencia de 2026 en respuesta al efecto 'yo-yo', un estilo de lucha constante provocado por la gestión de la energía de la batería. Los ajustes, que entrarán en vigor este fin de semana para el Gran Premio de Miami, reducen la recuperación de energía en clasificación y aumentan la potencia del 'super clipping'. Los pilotos siguen divididos sobre si las nuevas reglas mejoran la competición.
La temporada 2026 de Fórmula 1 presenta chasis más ligeros y unidades de potencia con un reparto casi equitativo del 50/50 entre energía eléctrica y de combustión, lo que ha derivado en el llamado 'efecto yo-yo'. Los pilotos gestionan los niveles de batería reduciendo marchas en las rectas, levantando el pie del acelerador antes de las curvas o utilizando el 'super clipping' a fondo. Esto ha resultado en más adelantamientos, con 120 registrados en el Gran Premio de Australia frente a los 45 de 2025, pero los duelos suelen terminar en adelantamientos y contra-adelantamientos constantes debido a los diferentes estados de carga de las baterías, como se vio en China y Suzuka. El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, señaló que las presiones de la industria automotriz hacia la electrificación moldearon las reglas, atrayendo a fabricantes como Audi y Honda. El CEO de la F1, Stefano Domenicali, advirtió sobre no permitir que los competidores dicten la normativa, citando la salida de Renault a finales de 2025. Las opiniones de los pilotos están muy divididas. Lando Norris describió un adelantamiento no deseado a Lewis Hamilton en la curva 130R de Suzuka: "Ni siquiera quería adelantar a Lewis... Esto no es correr, es hacer el yo-yo". Hamilton, por el contrario, se mostró positivo al decir que los coches permiten seguirse de cerca en curvas de alta velocidad, como en el karting. Max Verstappen calificó las reglas como "anti-carreras" y "Fórmula E con esteroides", considerándolas "fundamentalmente defectuosas". Los pilotos de Mercedes, Kimi Antonelli y George Russell, que lideran el campeonato, han elogiado el espectáculo. Antes del Gran Premio de Miami, la FIA redujo la recuperación de energía en clasificación de ocho a siete megajulios y aumentó el 'super clipping' de 250 a 350 kilovatios para minimizar la necesidad de levantar el pie y reducir las diferencias de velocidad. Estos cambios responden a preocupaciones de seguridad, tras el fuerte impacto de Oliver Bearman en Japón al acercarse rápidamente al Alpine de Franco Colapinto debido a las diferencias de energía.