El organismo rector de la Fórmula 1, la FIA, se reunió el 9 de abril con representantes técnicos de los equipos y fabricantes de unidades de potencia para abordar problemas de gestión de energía en los nuevos motores híbridos de 2026, incluyendo preocupaciones de seguridad por las altas velocidades de aproximación y el agotamiento de energía en clasificación. Las partes interesadas se comprometieron a realizar ajustes regulatorios, con más reuniones programadas antes del Gran Premio de Miami.
La reunión del 9 de abril, descrita por la FIA como un 'diálogo constructivo sobre temas difíciles', se centró en los defectos de la normativa técnica de 2026 para los sistemas híbridos. Estos combinan un motor V6 turboalimentado de 1.6 litros (400 kW) con una unidad MGU (hasta 350 kW de una batería de 4 MJ), operando bajo un límite de 8 MJ por vuelta en carreras como la de Japón. Los coches recuperan aproximadamente 3.7 MJ mediante el frenado, además de la carga del motor mediante 'lift-and-coast' (levantar el pie del acelerador) y 'super clipping' (limitado a 200 kW). La potencia fluctúa de un pico de 750 kW a 200 kW, controlado en gran medida por software en lugar de por los pilotos, lo que se aleja de la filosofía de la F1 centrada en el conductor.
Esto ha provocado falta de energía en la clasificación, obligando a realizar 'lift-and-coast' en curvas rápidas como la 130R de Suzuka, algo 'desmoralizante', según Lando Norris de McLaren. En las carreras, las diferencias de velocidad de hasta 70 km/h aumentan los riesgos de seguridad, como se hizo evidente en Japón cuando el Alpine de Franco Colapinto, al reducir la velocidad, provocó el fuerte choque del Haas de Oliver Bearman; Norris también señaló picos de potencia inesperados.
Los equipos están aprovechando el inesperado descanso tras la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita (debido al conflicto en Oriente Medio) para perfeccionar sus coches: Mercedes se centra en las salidas y adelantamientos, mientras que Aston Martin, Cadillac y Williams buscan mejoras en la zona media de la parrilla.
Entre los posibles ajustes se incluyen limitar el despliegue del MGU a 200 kW en clasificación, aumentar las tasas de recolección mediante 'super-clipping', ampliar el uso aerodinámico en 'modo recto' y aumentar el control del piloto en la cabina. Hay más sesiones programadas: Reglamento Deportivo el 15 de abril, técnico el 16 de abril y una reunión de alto nivel de las partes interesadas el 20 de abril (similar a una Comisión de la F1 con representantes de unidades de potencia) para lograr un consenso. Seguirán una votación electrónica y la ratificación del Consejo Mundial del Motor de la FIA. Es poco probable que haya cambios importantes antes del Gran Premio de Miami, del 1 al 3 de mayo, pero podrían llegar ajustes menores antes basados en los datos y comentarios recibidos. Las reglas de 2026 fueron desarrolladas en colaboración con equipos, fabricantes, el titular de los derechos comerciales y la FIA.