La FIA convocó el jueves a expertos técnicos de los equipos de Fórmula 1 y a los fabricantes de unidades de potencia para mantener las conversaciones iniciales sobre la mejora del reglamento de motores de 2026. La reunión abordó las preocupaciones sobre la gestión de la energía y la seguridad tras incidentes como el choque de Oliver Bearman en Japón. El organismo rector esbozó un calendario para futuras sesiones de colaboración.
Los expertos técnicos se reunieron para proponer ajustes al reglamento técnico y deportivo de 2026, centrándose en la gestión de la energía en la clasificación y en las elevadas velocidades de acercamiento cuando los monoplazas agotan la energía eléctrica. La FIA destacó el compromiso de las partes interesadas por perfeccionar estos aspectos, señalando que, aunque la competición ha sido emocionante hasta ahora, hay margen para realizar ajustes. Los posibles cambios incluyen la reducción de la energía eléctrica desplegable y el aumento de la energía recuperable durante la carga de la batería a fondo, aunque es poco probable que se produzcan cambios importantes antes del Gran Premio de Miami en mayo. Es posible que se introduzcan mejoras menores antes basándose en los comentarios de los pilotos y en los datos de principios de temporada de carreras como la de Japón, donde el piloto de Haas, Oliver Bearman, sufrió un importante accidente debido a estas dinámicas. La FIA calificó el diálogo de constructivo a pesar de las tensiones competitivas. Se han programado más reuniones para las próximas dos semanas: un debate sobre el Reglamento Deportivo el 15 de abril, una sesión técnica el 16 de abril y una reunión de alto nivel con las partes interesadas el 20 de abril. Dicha reunión, similar a una sesión de la Comisión de F1 pero con la presencia añadida de representantes de los fabricantes de unidades de potencia, tiene como objetivo alcanzar un consenso sobre las opciones preferidas. Posteriormente se llevará a cabo una votación electrónica y los cambios serán ratificados por el Consejo Mundial del Motor de la FIA. El reglamento de 2026 se desarrolló originalmente en colaboración con los equipos, los fabricantes, el titular de los derechos comerciales y la FIA.