La FIA ha aprobado varios ajustes de última hora a los reglamentos de Fórmula 1 de cara al Gran Premio de Australia inaugural de la temporada 2026 en Melbourne. Los cambios clave incluyen cerrar una laguna en la relación de compresión del motor y modificar el formato de clasificación, aunque algunos problemas como la gestión de energía siguen sin resolverse. Estas actualizaciones buscan abordar controversias técnicas y garantizar una competencia justa desde el principio.
La decisión de la FIA llega días antes del Gran Premio de Australia, que abrirá la temporada 2026 el 8 de marzo en Melbourne. Centrales en los cambios es una revisión de las reglas de relación de compresión del motor, que los equipos sospechaban que Mercedes explotaba para ganar ventaja de potencia. Bajo los reglamentos anteriores, la ratio se medía solo a temperatura ambiente, pero rumores sugerían que Mercedes la aumentaba a temperatura operativa para un impulso. El director de equipo de Mercedes, Toto Wolff, minimizó la ganancia potencial, llamándola un 'boost de una cifra baja' en caballos de fuerza. Sin embargo, Max Verstappen de Red Bull indicó que su equipo creía que podía valer hasta 10 veces eso. La nueva regla exige medición tanto a temperatura ambiente como a 130°C, efectiva desde el 1 de junio de 2026, entre los Grandes Premios de Canadá y Mónaco. Este cambio pasó por unanimidad entre los cinco fabricantes de motores, incluyendo Mercedes, permitiendo modificaciones a diseños bloqueados. La FIA declaró: 'Se ha invertido un esfuerzo significativo en encontrar una solución al tema de la relación de compresión... Este parámetro... está limitado en los reglamentos a 16:1, medido en condiciones frías.' La actualización evita que rivales respondan con ratios fríos más altos, ya que la compresión disminuye naturalmente con el calor. Las sesiones de clasificación también verán modificaciones debido a la parrilla ampliada de 22 coches. Q1 y Q2 eliminarán seis coches cada una, en lugar de cinco, mientras Q3 se extiende a 13 minutos con una pausa pre-sesión acortada para mantener el tiempo total. Para el bodywork activo, el modo straight –donde alerones delantero y trasero se ajustan para reducir arrastre en rectas– solo puede reactivarse en clasificación si quedan cinco minutos, asegurando equidad en condiciones de bajo agarre. Otros ajustes incluyen eliminar la regla obligatoria de dos cambios de neumáticos en Mónaco tras el fracaso de la prueba del año pasado para mejorar adelantamientos, y hacer opcionales los trajes de enfriamiento durante riesgos de calor, aunque los coches deben llevar el sistema. Asuntos sin resolver incluyen técnicas de gestión de energía como super-clipping y procedimientos de salida, con Andrea Stella de McLaren planteando preocupaciones de seguridad por riesgos de calado. Fred Vasseur de Ferrari se opone a cambios que podrían anular su diseño de unidad de potencia responsiva. La FIA señaló evaluaciones en curso, enfatizando aprendizajes colectivos de los tests pre-temporada. Estos retoques reflejan los desafíos de los reglamentos 2026, que introducen nuevos motores híbridos con reparto igual de potencia de combustión y fuentes eléctricas, aerodinámica activa y combustibles sostenibles. Pilotos como Lewis Hamilton han notado mejor manejo en coches más ligeros, aunque los tiempos por vuelta pueden ser 1-2 segundos más lentos inicialmente.