Tras el reciente anuncio del acuerdo marco de tres años con SPIE para despliegues de Megapack en toda Europa (ver cobertura anterior), Tesla avanza en sus ambiciones de almacenamiento en red. Esta asociación apoya la estabilidad de la red y la integración renovable, ayudando a diversificar de los VE en medio de presiones del mercado.
El acuerdo con SPIE refuerza el segmento de energía de Tesla como una vía de mayor margen, incluso mientras la compañía prioriza robotaxis, software de IA y autonomía en medio de la competencia en VE.
El enfoque clave a corto plazo sigue en las aprobaciones regulatorias para el transporte autónomo compartido. Notablemente, la Corte Suprema de Delaware ha restablecido el paquete salarial de 2018 de Elon Musk, estableciendo metas ambiciosas para producción, suscripciones de software y hitos de robotaxi, guiando la ejecución en la hoja de ruta de Tesla.
Bajo proyecciones optimistas, Tesla podría alcanzar $148.1 mil millones en ingresos y $15.4 mil millones en ganancias para 2028, reflejando un crecimiento anual del 16.9% en ingresos y expansión de ganancias desde los $5.9 mil millones actuales.
Los analistas estiman un valor justo de $391.35, sugiriendo un 19% de potencial bajista desde niveles actuales. El sentimiento comunitario varía ampliamente, con estimaciones de $67 a más de $2,700 entre 214 miembros de Simply Wall St, equilibrando desafíos de VE contra el potencial de energía y autonomía.