Tras la subida del 2,1% hasta los 445,01 dólares el viernes en medio de máximos del mercado de IA, los inversores de Tesla esperan datos clave del CPI el martes y una reunión de la Reserva Federal la próxima semana. Las presiones competitivas en tecnología autónoma, señales débiles de demanda de VE y cifras de entregas del T4 aumentan la cautela antes de los resultados del 28 de enero.
El repunte de Tesla del viernes coincidió con el máximo histórico del S&P 500, impulsado por fabricantes de chips y acciones de IA, tras un informe de empleo de EE.UU. que mostró solo 50.000 adiciones de nóminas en diciembre y un desempleo del 4,4% —descrito como 'velocidad de punto muerto' por los economistas—.