Tesla ha continuado expandiendo su red global de supercargadores en 2025, incluso cuando la producción y ventas automovilísticas de la compañía se han debilitado. Esta expansión resalta un cambio estratégico alejándose de la fabricación principal de vehículos. El desarrollo subraya las inversiones continuas en infraestructura de carga en medio de desafíos más amplios.
En 2025, Tesla persistió en la expansión de su red de supercargadores a nivel mundial, añadiendo más estaciones y conectores a pesar de la caída en su sector automovilístico. La producción y ventas de vehículos de la compañía flaquearon durante este período, pero las inversiones en infraestructura de carga se mantuvieron sólidas. Esta crecimiento en la red de supercargadores refleja un giro en el enfoque de Tesla, alejándose de las operaciones automovilísticas tradicionales. A medida que la adopción de vehículos eléctricos evoluciona, esta infraestructura juega un papel crítico en el apoyo a la sostenibilidad a largo plazo y la conveniencia del usuario. La expansión se produce sobre un fondo de presiones económicas que afectan la demanda de vehículos, pero el compromiso de Tesla para mejorar su ecosistema de carga señala confianza en el futuro del mercado más amplio de vehículos eléctricos. No se detallaron cifras específicas sobre el número de nuevos supercargadores, pero el aumento continuo apunta a una priorización estratégica de la fiabilidad de la red sobre la recuperación inmediata de ventas.