La automotriz china BYD ha superado a Tesla para convertirse en el mayor vendedor de vehículos eléctricos del mundo en 2025, con ventas de 2,26 millones de unidades frente a las 1,64 millones de entregas de Tesla. Las cifras de Tesla marcan un segundo declive anual consecutivo del 9%, impulsado por el fin de los créditos fiscales de EE.UU. y la intensificación de la competencia global. A pesar de la caída en ventas, las acciones de Tesla subieron alrededor del 11% durante el año en medio del optimismo por tecnologías futuras como los robotaxis.
Tesla anunció el 2 de enero de 2026 que entregó 1,64 millones de vehículos a nivel global en 2025, un 9% menos que los 1,79 millones de 2024. Esto marca el segundo año consecutivo de caída en las ventas de la compañía, con entregas del cuarto trimestre que cayeron un 15,6% a 418.227 unidades, por debajo de las expectativas de los analistas de alrededor de 440.000 recopiladas por FactSet.
En contraste, BYD reportó ventas de 2,26 millones de vehículos eléctricos con batería en 2025, un aumento de casi el 28% respecto al año anterior. La empresa con sede en Shenzhen, fundada en 1995 como compañía de baterías, alcanzó este hito a pesar de no vender vehículos directamente en el mercado estadounidense, donde los aranceles limitan el acceso. El crecimiento de BYD se impulsó por la expansión en Europa, América Latina y el sudeste asiático, con ventas en el extranjero que superaron por primera vez 1 millón de unidades, un 150% más.
Los desafíos de Tesla provienen de múltiples factores. La expiración del crédito fiscal federal de 7.500 dólares para compras de VE a finales de septiembre de 2025, eliminada progresivamente bajo la administración Trump, impactó significativamente la demanda. Una reacción negativa de los clientes por las actividades políticas del CEO Elon Musk, incluida su rol en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) hasta mayo de 2025 y su apoyo a figuras controvertidas, provocó protestas y caídas en ventas en Europa y EE.UU. La competencia intensificada de rivales chinos como BYD, que ofrece modelos de menor precio, erosionó aún más la posición de Tesla.
Para contrarrestar esto, Tesla introdujo versiones más baratas del Model 3 (menos de 37.000 dólares) y del Model Y (menos de 40.000 dólares) a principios de octubre de 2025, dirigidas a competir en Europa y Asia. Las entregas de estos modelos representaron 406.585 unidades en el cuarto trimestre, mientras que los modelos 'otros' como el Cybertruck, Model S y Model X sumaron solo 11.642, más de un 50% menos interanual.
A pesar del bache, los inversores siguen enfocados en el giro de Tesla hacia la autonomía y la robótica. Musk ha enfatizado servicios de robotaxi, implementados en Austin en junio de 2025 con monitores de seguridad, y planes para actualizaciones de Conducción Autónoma Total sin supervisión. El analista Dan Ives de Wedbush Securities señaló: «La regulación va a ser un gran problema... Estamos tratando con vidas humanas», pero espera que Tesla lidere en tecnología de conducción autónoma. La junta de Tesla aprobó un posible paquete de compensación de 1 billón de dólares para Musk en noviembre de 2025, ligado a objetivos de rendimiento que incluyen ventas de robots humanoides.
El fundador de BYD, Wang Chuanfu, atribuyó las desaceleraciones domésticas a la competencia, pero destacó tecnologías próximas. A nivel global, las ventas de VE crecieron, pero la cuota de Tesla disminuyó a medida que el mercado se llenó de opciones asequibles de Geely, MG y otros.